(...) jamás he sentido interés por ningún tema que no sean los que he tratado durante toda mi carrera: Dios, sexo y muerte. ¿Hay algo más grande y más interesante que eso? Lo dudo. La ventaja que tiene ser tan pomposo y arrogante al pensar que puedes enfrentarte a estos asuntos es que son tan enormes que jamás los acabas. Siempre hay motivos para retornar a ellos. Soy como ese perro atado a... No, espera... Eso era de Beckett, pero no era así. Soy el perro que vuelve a su vómito. Mierda, esta es de Oscar Wilde. ¿Fumas? (...) Ya está: el hábito es el lastre que encadena el perro a su propio vómito. Esa es la de Beckett. Sigamos.

Nick Cave*

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Mel Gussow, ese visionario

No se dónde etiquetar ésto. Mel no tiene bastante con un alarde capilar que haría corroerse de envídia a Tommy Seebach. No tiene bastante con una corbata que convertiría The Sartorialist en un ERROR 404. No tiene bastante.

Elizabeth Taylor se ha muerto.
Ayer.
En el New York Times se puede leer

un obituario perfecto.

Firmado por Mel.

Mel se murió hace seis años,
y Elizabeth ayer.
Así era Mel.

Mel fue un bigote y una corbata, pero no, no sólo fue un esteta; por encima de todo, Mel fue un visionario, eso es un Ídolo.

La barbería como arrogancia

Ya hablamos hace una temporadita de la prohibición de la tauromaquia por el gobierno catalán y la aparición en prensa de dos patillas superlativas. Bueno, pues ayer los taurómacos se manifestaron en Cataluña, y allí estaban las otras dos patillas que llevábamos meses buscando una excusa para mostrar; ínclitas, altivas, hora levísimamente elípticas, hora perfectamente ortogonales, algo onduladas y hasta ensortijadas, el tipo de virtuosismo de la barbería que da sentido a nuestra sección dedicada a los alardes capilares: Las patillas de Morante de la Puebla.

Juan Pelegrín. Madrid 2009
Hell yeah!!. No te fíes sólo de Geronimo, revisa fotografías.
(El hilo del acertijo tenía razón, debe ser algo del genoma.)

El bigote herraduresco

Vemos en las páginas del Público de hoy que un pastor cristiano de nombre Terry Jones ha decidido organizar un Día Internacional de la Quema del Corán desde (como no podía ser de otra forma) Florida. Y el pastor Jones no solo puede presumir de ser un estadista político de primer orden, sino también de un espectacular bigote herraduresco, un verdadero alarde capilar solo a la altura de los más atrevidos.

Hell yeah!!. No te fíes sólo de Geronimo, revisa fotografías.

Actualización.
Lamentablemente, el punisher se ha visto obligado a echarse atrás, y nosotros a editar para cambiar a esta estupenda foto de agencia. La vieja era ésta. Tememos que se trate de un fake viral y el bigote herraduresco sea en realidad un enfurecedor postizo.

El club del bigote

El diario Público saca hoy en sus páginas una entrevista con el escritor porteño Martín Caparrós. Y, además de con sus palabras, el argentino deleita con todo un alarde capilar. El arresto reside en el tirabuzón final.

Hell yeah!!. No te fíes sólo de Geronimo, revisa fotografías.

El arte de la barbería

Hoy CNN ha dedicado unos minutos a la primera corrida de toros celebrada en Barcelona después de que la Ley de Protección de los Animales de la Generalitat Catalana, que no entra en vigor hasta 2012, prohibiese la tauromaquia la semana pasada (-->). Y, entre los tres diestros que protagonizaban la noticia, uno ha atraído nuestra atención hasta el punto de hacernos tomar conciencia de que necesitábamos una sección específica dedicada a los alardes capilares. Ese hombre es Juan José Padilla:

Susana Vera. 12 de julio de 2009, Pamplona
Hell yeah!!. No te fíes sólo de Geronimo, revisa fotografías.